
Obtener curvas de curado adecuadas con IR zonificado Si manejas una línea de pulverización automática larga, pronto te darás cuenta de que simplemente aplicar calor directamente sobre la pieza no funciona. De hacerlo, obtendrás burbujas, hundimientos en la superficie de la pieza, o un recubrimiento que no se adhiere bien. Lo que necesitas es un gradiente de temperatura, es decir, un aumento gradual de la temperatura para lograr el resultado deseado. La forma en que resolvemos esto es eliminando el enfoque de usar un solo horno y en su lugar utilizando módulos infrarrojos separados. Dividimos la línea en segmentos independientes. ¿Por qué usar zonas? El problema con los hornos de una sola zona es que siempre hay puntos fríos al principio y al final del proceso. Es cuestión de física. Al dividir la línea en zonas, puedes controlar mejor todo el proceso. Puedes mantener la primera zona a baja temperatura durante la fase inicial de secado, y luego aumentar la temperatura para completar el proceso de curado. Utilizamos lámparas infrarrojas de onda corta porque permiten que el calor penetre rápidamente en el recubrimiento. Esto evita ese efecto desagradable en el que la parte superior se seca mientras los solventes permanecen atrapados debajo. Nadie quiere ver esos pequeños agujeros en las piezas terminadas. Los componentes utilizados Cada módulo está equipado con lámparas de cuarzo de alta potencia. Las colocamos juntas para reducir el espacio ocupado, evitando así desperdiciar espacio en el suelo. Puedes conectar estos módulos a controladores PID independientes. Esto es muy útil: si necesitas ajustar la temperatura en la zona 3, puedes hacerlo sin afectar el equilibrio en la zona 1. Un consejo útil: utiliza conectores reforzados. Estos se expanden y contraen cada vez que se enciende y se apaga la energía. Si trabajas 24/7, asegúrate de que tus conexiones puedan soportar la corriente máxima. De lo contrario, terminarás con problemas en tus conexiones y eso afectará tu producción. Las compensaciones Bueno, esto no es magia. El uso de zonas te permite obtener mayor precisión, pero también hace que tu panel eléctrico sea más complejo. Necesitarás más sensores y contactores que con un horno tradicional. También debes prestar atención a la ventilación. Las lámparas infrarrojas de alta densidad generan mucho calor residual. Si tus ventiladores no logran expulsar ese aire lo suficientemente rápido, toda la sala se convertirá en una especie de sauna. Cuando la temperatura ambiente aumenta, eso puede afectar negativamente la curva de curado. Mantén el flujo de aire en sincronía con la potencia de las lámparas. Ese es el secreto para mantener el proceso estable.