
En un apartamento pequeño, el espacio en el suelo es muy valioso. Un calentador voluminoso no solo ocupa espacio, sino que también representa un peligro de resbalones y entorpece la estética del espacio. Lo que se necesita es un calentador que funcione en armonía con la disposición del apartamento, y no en contra de ella. Aquí es donde los calentadores eléctricos Salamander montados en la pared demuestran su utilidad. Ellos emiten calor por infrarrojos justo donde se necesita, sin ocupar ni un solo pie cuadrado de espacio.
Lo que realmente ocurre detrás de este sistema es que los calentadores eléctricos Salamander utilizan ondas infrarrojas de corta longitud para radiar calor directamente hacia las personas y las superficies, y no hacia el aire. Así, se siente el calor casi de inmediato, en lugar de esperar a que la temperatura del ambiente aumente gradualmente. El corazón del calentador es un tubo de cuarzo resistente, combinado con un reflector que dirige el calor hacia donde se necesita. El resultado es una comodidad precisa, con baja pérdida de calor en el ambiente; ideal para rincones con corrientes de aire o espacios abiertos. Estos calentadores están diseñados para funcionar con circuitos de 120V o 240V, dependiendo del modelo. Además, cuentan con un conector NEMA estándar, lo que facilita su instalación. Para controlar la temperatura, cuenta con un termostato integrado. En cuanto a la seguridad, cuenta con protección contra vuelcos y corte automático en caso de sobrecalentamiento.
Al estar montados en la pared, los calentadores Salamander liberan espacio en el suelo y mantienen el espacio limpio. En un apartamento, las ondas infrarrojas son ideales porque calientan directamente a las personas y los objetos, por lo que se mantiene la comodidad incluso cuando la temperatura general del aire es moderada. Esto significa mayor comodidad al entrar en la habitación, temperatura más constante por la noche, y la posibilidad de calentar solo la zona que se utiliza más. Sin llama visible, sin humos: simplemente una forma eficaz de prolongar las horas de uso en la sala de estar, el dormitorio o un balcón cerrado.
La instalación es sencilla: basta con montarlo en un soporte, asegurarlo y conectarlo a la red eléctrica. Recuerde que el calentador necesita un circuito dedicado y suficiente espacio libre alrededor de los muebles y cortinas para que funcione correctamente. Dado que el calor por infrarrojos es direccional, obtendrá mejores resultados si el calentador está orientado hacia la área de descanso principal. Si lo utiliza en un lugar húmedo, seleccione un modelo con la clasificación IP adecuada y respete los espacios libres indicados.