
Llevar el calor donde realmente importa
¿Alguna vez ha intentado cocinar un trozo de carne grueso y terminado con una capa exterior quemada, pero con el centro aún crudo? Es frustrante. El problema es que el calor en la superficie no es suficiente. Es necesario que el calor llegue realmente al interior de la carne.
Por eso utilizamos lámparas de infrarrojos de onda corta en nuestros hornos. En lugar de solo calentar el aire que rodea los alimentos, la radiación infrarroja afecta directamente a las moléculas de los alimentos. Es un método mucho más eficaz.
Por qué funciona esto
Los infrarrojos de onda corta son ideales porque pueden penetrar en las proteínas densas. Combinamos estas lámparas con controladores PID para poder ajustar la potencia en tiempo real. De esta manera, se evita que la superficie quede quemada mientras el centro sigue crudo. Hemos ajustado específicamente estas lámparas para que actúen sobre el agua y las grasas presentes en la carne, que es donde realmente debe ir el calor.
Un consejo sobre su instalación
Estas lámparas generan mucho calor. Puedes dirigir el calor exactamente donde lo necesitas, y eso ocurre rápidamente. Pero hay algo importante: la posición de los sensores debe ser precisa. Si el termopar está demasiado lejos de la carne, habrá retrasos en la detección del calor excesivo. Antes de que el controlador pueda intervenir, la superficie de la carne ya estará quemada. Mantén los sensores cerca de la carne.
Mantenimiento
Lo mejor de todo es que estas lámparas son reemplazables sin necesidad de reconstruir todo el horno. Utilizamos envolturas de cuarzo porque resisten bien los ciclos de encendido y apagado rápidos, sin romperse.
Un consejo práctico: revisa los cables cada seis meses en busca de oxidación. Estas lámparas consumen mucha energía, lo que ejerce mucha presión sobre los terminales eléctricos. Una conexión floja puede causar arcos eléctricos, y antes de darte cuenta, habrás dañado los conectores.
Las contrapartidas
Nada es gratis. El control preciso con infrarrojos consume más energía que los elementos calefactores tradicionales. Asegúrate de que tu panel eléctrico pueda soportar la carga inicial cuando las enciendas por primera vez.
Además, si utilizas varias de estas lámparas al mismo tiempo, presta atención a los ventiladores de refrigeración. Si se dañan, el calor concentrado podría deformar la carcasa del horno. Mantén el aire en movimiento y todo estará bien.