
Mantener el agua fuera y el calor adentro: La verdad sobre los calentadores para exteriores
Seamos honestos: el exterior es un verdadero infierno para los dispositivos electrónicos. Con las lluvias repentinas, el aire salado del mar y las grandes fluctuaciones de temperatura, la mayoría de los calentadores para exteriores son, en realidad, bombas de tiempo. Hemos visto demasiados aparatos ser destruidos por la oxidación o dejar de funcionar justo cuando más se necesitan.
Por eso nos preocupamos tanto por los detalles “aburridos”.
Evitar las fugas de agua
El agua es la forma más rápida de destruir un calentador. Para evitarlo, no basta con colocarle una cubierta; también es necesario utilizar juntas herméticas y carcasas selladas (lo que los técnicos denominan clasificaciones IP). De este modo, cuando cae algo de lluvia sobre el aparato, esta queda atrapada en el exterior. Esto es muy importante si vives cerca de la costa. El aire salado puede dañar los contactos de cobre, pero una carcasa bien sellada evita que esa oxidación arruine tu calentador.
Luchar contra la niebla
Otro problema es la condensación. Es un problema sutil pero grave. Cuando apagas el calentador, este se enfría rápidamente. La humedad se acumula en el tubo de cuarzo. Si esas gotas siguen allí cuando vuelves a encenderlo, aparecerán puntos fríos. El vidrio sufre un choque térmico y se agrieta. Para solucionarlo, hemos añadido recubrimientos antiniebla y hemos diseñado un sistema de circulación de aire que permite eliminar rápidamente la humedad. De esta manera, el tubo se mantiene limpio y el calor se mantiene constante. Sin grietas, sin sorpresas.
La única desventaja
Aquí está el problema: al sellar bien todo para evitar la entrada de agua, también se atrapa el calor en el interior. Es un compromiso. Dado que los componentes internos están bien sellados, la carcasa puede volverse bastante caliente. Por eso no puedes simplemente dejar el calentador en un rincón estrecho. Debes darle espacio suficiente, como se recomienda en el manual. De lo contrario, correrás el riesgo de sobrecalentar los componentes internos del aparato.
Al final, lo que queremos es asegurarnos de que tu calentador pueda sobrevivir al invierno. Al controlar la humedad y la niebla, hemos creado un producto capaz de resistir las condiciones climáticas extremas, sin que tengas que comprar uno nuevo cada primavera.