
Introducción
Hemos diseñado esta lámpara de infrarrojos desde cero, específicamente para las líneas de soplado de SACMI y las máquinas rotativas SIPA. ¿Cuál es el objetivo? Poner fin a las fluctuaciones de temperatura, ofreciendo una potencia constante en todo momento. Cuando el calentador funciona con una potencia constante, las preformas dejan de moverse erráticamente, y el ciclo de soplado funciona como debería, sin problemas.
Potencia, voltaje y ajuste: los detalles importantes
Lo clave en el proceso de moldeo por soplado es contar con un calor estable, lo cual se logra mediante una potencia constante y un rendimiento reproducible. Por eso, hemos diseñado esta lámpara para que proporcione exactamente la potencia que necesita el sistema SIPA, con un voltaje adecuado que permite mantener una corriente constante. Esto evita que los controles tengan que ajustarse constantemente y que la lámpara deje de funcionar durante ciclos rápidos y exigentes.
En cuanto al ajuste físico, la lámpara está hecha para encajar perfectamente. La longitud del tubo y sus dimensiones totales coinciden con las del modelo original, por lo que cabe en el mismo espacio de montaje y a la misma distancia focal dentro de la sección de calentamiento. No hay necesidad de modificar los soportes ni redirigir el flujo de aire. Simplemente basta con reemplazarla y seguir trabajando.
Elecciones de materiales: cuarzo recubierto y conector R7s
Elegimos un envoltorio de cuarzo recubierto, ya que este recubrimiento ayuda a controlar el espectro de infrarrojos y mantener una temperatura superficial constante. En la práctica, esto significa un calentamiento más uniforme en toda la superficie de la preforma, lo que reduce la aparición de puntos fríos y líneas de estrés después del proceso de soplado.
El conector es un estándar R7s, de dos pinos. ¿Por qué? Porque permite un contacto fiable y facilita su reemplazo en campo. Resiste bien los ciclos de calor, sin aflojarse, lo que asegura una resistencia constante en los terminales y menos puntos calientes que puedan causar problemas.
¿Qué se siente al usarla en una máquina rotativa SIPA?
Si utiliza una máquina rotativa SIPA, la gran ventaja es la reproducibilidad. Una lámpara que proporciona la potencia correcta mantiene un perfil de calentamiento constante, shot tras shot. Eso significa menos variabilidad en el peso y la claridad de las botellas.
En cuanto a la instalación, es muy sencilla: basta con alinear los pinos del conector R7s, colocar el tubo en su lugar y listo para seguir produciendo.
Un consejo: la alta densidad de potencia necesaria para calentar rápidamente significa que el sistema de enfriamiento y el flujo de aire deben estar bien configurados. Si la cámara se calienta demasiado, la lámpara tendrá que trabajar más duro para compensar, lo que acorta su vida útil. Pero si se adapta la lámpara al sistema, la sección de calentamiento funcionará de manera silenciosa, consistente y confiable.